La UNaB acerca talento a las empresas y abre oportunidades profesionales para sus estudiantes

A través del Programa de Inserción Laboral, la Universidad vincula las necesidades de las empresas con estudiantes y graduados preparados para incorporarse a sus equipos. Historias de jóvenes que encuentran su primera oportunidad profesional y empresas que acceden al talento que se forma en el territorio.

Ramiro Alaniz cursa el primer año de la Tecnicatura Universitaria en Gestión de las Organizaciones de la Universidad Nacional Guillermo Brown (UNaB). Hace pocos días cambió parte de su rutina: a las horas de cursada se sumaron las de su primera experiencia dentro de una empresa vinculada con aquello que está estudiando.

Comenzó una pasantía en Bayresplastic, firma del Parque Industrial de Almirante Brown dedicada a la producción de envases flexibles. Allí se desempeña como asistente en el área de Administración y participa de tareas como la carga de facturas, la organización de información y la comunicación con otras áreas.

Para él, el cambio no pasa solamente por haber ingresado a una empresa: “Estoy aprendiendo cómo funciona internamente y las distintas tareas que se desarrollan tanto en el sector productivo como en el administrativo. Poder desenvolverme en un ámbito al que me voy a dedicar en el futuro mientras estudio es un plus”, cuenta.

Su llegada a Bayresplastic no fue casual. Forma parte del Programa de Inserción Laboral (PIL) que impulsa la Secretaría de Extensión de la UNaB para conectar las capacidades que se forman dentro de la Universidad con las necesidades concretas de las empresas y organizaciones de la región.

Durante el último mes, cinco empresas solicitaron a la Universidad siete estudiantes para incorporarlos mediante pasantías educativas. Dos ya comenzaron sus experiencias y las otras cinco vacantes atraviesan distintas etapas del proceso de selección.

Una de ellas es Athina Nieto, estudiante de segundo año de la Tecnicatura en Comunicación Digital. Se incorporó a Genrod y comenzó a colaborar en la producción creativa de piezas de comunicación para la empresa.

“La experiencia me parece fantástica y aporta mucho conocimiento”, resume. Para Athina, además, que la oportunidad llegue a través de la propia Universidad tiene un valor particular: “Es muy bueno que desde la facultad nos ayuden con la inserción laboral. Es una oportunidad de desarrollo personal”.

Cerca de allí, Nicole Morena Patitucci, de 22 años, se prepara para atravesar una experiencia similar. Nicole cursa el segundo año de la Licenciatura en Administración y comienza su pasantía en el área de Administración y Finanzas de Andariega.

Recién comenzada, la experiencia representa para ella un paso importante: “Me siento emocionada porque voy a aprender un poco más, pero esta vez desde lo laboral, en un área que tiene que ver directamente con mi carrera”, explica.

Su testimonio señala además una dificultad que atraviesa a muchos estudiantes cuando intentan dar sus primeros pasos en el mercado de trabajo: encontrar un empleo que valore su formación y que, al mismo tiempo, les permita continuar estudiando.

“A los estudiantes que recién estamos arrancando probablemente les pase como me pasó a mí: cuesta conseguir una experiencia estable que te permita estudiar o, directamente, que te acepten mientras estás estudiando”, cuenta Nicole.

Por eso considera especialmente valioso que la Universidad genere este tipo de oportunidades. No piensa la pasantía como un empleo, sino como una primera experiencia desde la cual empezar a construir su futuro profesional.

La Universidad como puente

El funcionamiento del programa parte de una necesidad concreta. Una empresa busca determinado perfil y la UNaB trabaja para encontrarlo entre sus estudiantes y graduados.

La Universidad recibe los requerimientos, difunde las convocatorias, reúne las postulaciones y realiza una primera selección de acuerdo con las características solicitadas. Luego, cada empresa entrevista a los candidatos y define la incorporación.

De esta manera, el PIL ofrece un beneficio en dos direcciones. Para las empresas, significa acceder a personas que ya cuentan con formación específica, reducir la distancia entre la búsqueda de personal y el talento disponible en el territorio y participar, además, de la formación práctica de quienes pueden convertirse en sus futuros profesionales.

Para los estudiantes, representa algo que suele resultar mucho más difícil de conseguir: una primera oportunidad relacionada directamente con la carrera que eligieron y compatible con la continuidad de sus estudios.

“Muchas veces es difícil insertarse en el mundo profesional y tener la posibilidad de trabajar en lo que uno está estudiando es una ventaja”, explica Ramiro.

Nicole lo plantea desde otra perspectiva, pero llega a una conclusión similar: la pasantía permite adquirir una experiencia que será valiosa incluso más allá de ese primer trabajo.

“La recomendaría también por eso: no solamente por el trabajo, sino por la experiencia para el ámbito laboral del día de mañana”, sostiene.

Pero el impacto del programa puede verse también cuando las experiencias se prolongan y las responsabilidades crecen.

Emanuel Cardozo está próximo a finalizar la Tecnicatura Universitaria en Automatización y Control. Su pasantía en TGI Pack, en el Parque Industrial de Burzaco, lo llevó a desempeñarse como asistente del jefe de planta donde comenzó supervisando información del proceso productivo mediante un software que registraba datos de productividad, preparación y tiempos de máquina detenida para generar estadísticas. Más tarde sumó tareas vinculadas con los planes de mantenimiento preventivo y el seguimiento de reparaciones y fallas de los equipos.

La escena permite comprender otra dimensión del programa: el estudiante no llega a la empresa solamente para observar. Lleva conocimientos adquiridos en la Universidad y comienza a utilizarlos frente a problemas reales de producción, administración, tecnología o comunicación. Y la empresa, al mismo tiempo, incorpora capacidades nuevas a sus procesos.

Aprender a trabajar mientras se aprende una profesión

Tomás Macrade pertenece a la primera camada de la Licenciatura en Ciencia de Datos de la UNaB. Ingresó en 2020 y se graduó en 2023. Durante 2022 y 2023 realizó una pasantía en TGB.

Comenzó como trainee y participó en la creación de un data warehouse que integraba distintos procesos de información y alimentaba tableros utilizados por áreas como Recursos Humanos y la gerencia.

Sin embargo, cuando recuerda aquella etapa, no destaca solamente lo aprendido desde el punto de vista técnico. La pasantía le permitió descubrir cómo relacionarse con clientes, explicar un problema tecnológico a personas sin formación específica y traducir necesidades del negocio en soluciones que pudieran desarrollarse con datos.

“Pude plasmar los conocimientos que fui adquiriendo durante la carrera en un ámbito profesional”, explica.

Esa transición entre el aula y el trabajo es una de las claves del programa. Tomás señala, además, que la flexibilidad de la experiencia le permitió continuar estudiando mientras aprendía dentro de la empresa.

Para él, el acompañamiento de la Universidad también cumple una función decisiva frente a una de las barreras que encuentran quienes buscan su primer empleo: “El mercado es complejo y a veces es difícil entrar. Tener el aval de la Universidad permite a los estudiantes insertarse y tener oportunidades”, sostiene.

Desde que comenzó a funcionar el PIL, la UNaB concretó 55 pasantías educativas. En 22 casos, esa experiencia fue seguida por una incorporación laboral. Actualmente se encuentran activas otras 11 pasantías.

En este sentido, los números permiten dimensionar el programa, pero las historias explican su alcance. Para un estudiante, una pasantía puede significar el primer antecedente de su currículum, la posibilidad de descubrir cómo funciona una organización, confirmar una vocación, adquirir experiencia sin abandonar los estudios o comenzar a construir una trayectoria profesional.

Para una empresa, puede significar encontrar en su territorio a una persona formada para responder a necesidades que muchas veces son difíciles de cubrir.

Formación universitaria conectada con el territorio

Las nuevas búsquedas muestran además la diversidad de perfiles que demandan las organizaciones de Almirante Brown. Genrod, Bayresplastic, Andariega Soluciones Habitacionales, AD Barbieri y Burmetal.

Las vacantes comprenden estudiantes de Comunicación Digital, Ciencia de Datos, Administración, Gestión de las Organizaciones y otras áreas de formación de la Universidad.

Ese contacto permanente con el sector productivo también le permite a la UNaB conocer qué saberes, competencias y perfiles requieren las organizaciones y utilizar esa información para fortalecer sus propuestas de formación.

El programa se desarrolla además en articulación con el Municipio de Almirante Brown, la Unión Industrial de Almirante Brown (UIAB) y la Comisión Mixta del Sector Industrial Planificado (SIPAB). En 2024, las instituciones firmaron el acuerdo Universidad y Trabajo. Puente al Futuro, destinado a profundizar las pasantías, las búsquedas laborales y la capacitación vinculada con las demandas productivas.

De esta manera, la Universidad amplía su función más allá de las aulas: forma profesionales, identifica talento, acompaña a las empresas que lo necesitan y genera las condiciones para que el conocimiento producido en el territorio también pueda desarrollarse laboralmente allí.

Para Ramiro, que recién empieza ese recorrido, la síntesis es mucho más sencilla: “Poder conocer cómo se trabaja dentro de una organización y aplicar lo que uno estudia es una experiencia muy enriquecedora. Si tienen la oportunidad de hacer una pasantía, se la recomiendo a todos”.

Las historias de Ramiro, Athina y Nicole están apenas comenzando. Las de Emanuel y Tomás permiten anticipar hasta dónde puede conducir ese primer paso.

En historias como la suya, la vinculación entre universidad y trabajo deja de ser un concepto abstracto. Se convierte en una empresa que encuentra a la persona que necesita y en un estudiante que consigue algo decisivo: la oportunidad de empezar.

Las empresas y organizaciones interesadas en participar pueden presentar sus necesidades y solicitar asesoramiento a través de www.unab.edu.ar/pil/ o escribir a pil@unab.edu.ar.