Miércoles 07 de octubre de 2020
Conversatorio UNaB: análisis del impacto social y económico de las nuevas universidades en el Conurbano.

Desde 2003 hasta el presente se han inaugurado en el Conurbano bonaerense 19 nuevas universidades públicas nacionales, que cumplen un papel clave en el desarrollo de la zona más productiva del país –donde sobra trabajo, pero faltan empleo y oportunidades de progreso– con apenas un 4,6% del presupuesto universitario nacional. En estas nuevas universidades no sólo hacen su carrera 300.000 alumnos, sino que además se dan casos –raros en el mundo, en especial cuando se habla de universidades públicas, masivas y no aranceladas– de investigación y desarrollo en temas sensibles o estratégicos (como vacunas contra COVID y otras soluciones sanitarias para afrontar la pandemia) y vinculación con los sectores productivos locales.

“Esto habla del desarrollo de las universidades del Conurbano bonaerense como una política pública educativa muy eficaz”, sostuvo Jaime Perczyk, secretario de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación. Fue en el conversatorio virtual El impacto de las nuevas universidades del Conurbano, realizado en la tarde del 7 de octubre con motivo del quinto aniversario de la Universidad Nacional Guillermo Brown (UNaB).

En este encuentro, que fue transmitido en vivo y conducido por el vicerrector de la UNaB, Facundo Nejamkis, participaron también el titular de la Agencia I+D+i dependiente del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, Fernando Peirano, y el rector de la UNaB, Pablo Domenichini, quienes se refirieron a las múltiples posibilidades de creación de conocimiento, transferencia tecnológica y vinculación de las universidades con el resto de los actores de la comunidad, y el papel particular de las universidades del Conurbano en factores sensibles como el desarrollo territorial y la generación de empleo.

“Las universidades del Conurbano son un factor fundamental para brindar posibilidades y aportar al desarrollo. Nosotros, desde la UNaB, articulamos con los diferentes sectores industriales, vinculando el conocimiento para colaborar en esta realidad que nos toca atravesar. Trabajamos en una constante coordinación con el parque industrial de Almirante Brown. Debemos pensar las carreras estratégicas que necesita nuestra región para darle prioridad y desde las universidades aportar soluciones y ayudar a construir un Conurbano más justo y más igualitario que pueda resolver problemas estructurales que trae de hace tantos años”, reflexionó Pablo Domenichini.

Por su parte, Fernando Peirano sostuvo que: “el sistema universitario argentino es diverso, ágil, un modelo con distintas oportunidades. Y las universidades del Conurbano comparten una identidad, además de promover el debate en sus claustros, son agentes de transformación social, vocacional. Son vehículos concretos de ascenso social. Son hoy los espacios institucionales que aportan un conocimiento del hacer obrero, empresario y comunitario, de grandes contribuciones.”

Y destacó además que “las universidades del Conurbano son abiertas, de cercanía, que sustentan las oportunidades de desarrollo. Incorporan nuevos valores, están involucradas en las temáticas sociales y les da herramientas a los que hacen muchos esfuerzos. Están comprometidas con esa gente que hace demasiado esfuerzo en el día a día de su vida.”

El presupuesto universitario nacional.

El Secretario de Políticas universitarias trazó un recorrido histórico analizando la evolución del sector educativo superior.

“El grupo de las 19 nuevas universidades nacionales surgidas en el Conurbano desde 2003, del que la UNaB forma parte, concentra –con ese 4,6% del presupuesto universitario nacional–, nada menos que al 15% de la matrícula de las universidades públicas, lo cual es sin duda una medida de la eficacia de una política”, señaló Jaime Perczyk.

Desde la creación de la primera universidad en el territorio argentino, en 1613 –hoy Universidad Nacional de Córdoba–, -sólo fueron creadas seis casas de altos estudios hasta 1955. Este grupo de las universidades más tradicionales de la Argentina, que incluye a la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de La Plata, insume hoy el 50% del presupuesto universitario nacional. Desde entonces y hasta 1983, con el regreso de la democracia, surgieron 19 nuevas universidades, entre las cuales se encuentra la primera universidad del Conurbano: la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ). Este segundo grupo de universidades representa hoy un 35% del presupuesto del sector; junto con las anteriores, abarcan el 85% del total.

Entre 1983 y 2003 se crearon otras 13 nuevas universidades, con un 11,4% de participación presupuestaria respecto del total, y finalmente esta nueva camada de 19, con menos del 5% del presupuesto, donde surgió la UNaB.

Perczyk añadió que “estas nuevas universidades son un factor decisivo para que el Conurbano deje de ser visto sólo como un campo de grandes demandas y necesidades. “No hay que olvidar que es también la región argentina de mayor productividad, aunque a menudo sobra trabajo y falta empleo”.

En este contexto, consideró importante la capacidad de las universidades para producir conocimiento que responda a esas demandas y articularlo con los sectores productivos. Históricamente, puso como ejemplo, “la organización cooperativa del trabajo buscaba distribuir ganancias, pero hoy los más humildes se organizan en cooperativas para generar empleo, y ahí es donde las universidades del conurbano tienen que intervenir, producir conocimiento en función de esto”.

En este sentido, el secretario de Políticas Universitarias de la Nación destacó el perfil desarrollado en muchas de las universidades del Conurbano, ya que la cercanía entre ellas y las demandas presentes en el territorio “no es sólo geográfica, sino pedagógica y académica”.